Puntos de atención, cajas y puntos de emisión
Tres palabras que suenan parecido y no son lo mismo: el aparato, el dinero y el correlativo.
Qué vas a lograr
Vas a poder distinguir las tres y saber cuántas necesitás, para no crear cajas de más ni quedarte corto cuando dos personas cobren al mismo tiempo.
Paso a paso
El punto de atención es el aparato: la tablet del mostrador, el celular del mesero, la computadora de recepción.
No es de una persona, es del puesto. En el mismo equipo entra quien esté de turno, cada uno con su código.
El turno de caja es el dinero. Se abre anotando con cuánto efectivo arrancás y se cierra contando lo que hay.
En un mismo punto de atención pasan varios turnos a lo largo del día, uno por cada persona que se sienta a cobrar.
El punto de emisión es el correlativo: la serie de números que el SAR le asigna a tu negocio para que las facturas vayan una detrás de otra.
Si tenés dos cajas cobrando al mismo tiempo, cada una necesita su propio punto de emisión.
Con la misma serie, en algún momento las dos van a querer emitir el mismo número. Eso es un problema fiscal, no de sistema.
Necesitás un segundo punto de atención cuando haya un segundo lugar físico donde se cobre a la vez. Si nunca cobran dos personas juntas, con uno alcanza.
Al activar un punto de atención con facturación, Caprolis te pide elegir su punto de emisión antes de terminar.
No es un paso de más: es lo que impide que dos cajas se peleen por el mismo número de factura.